Five, six, seven, eight!

Posted by Fernando Alcalá-Zamora | Posted in | Posted on 20:07

0

Ese momento en el que el sueño desaparece y se evapora, al igual que las horas, los minutos, los segundos. La mente se nubla y las palabras no fluyen, la música suena pero encerrada, aislada. Cualquier intento por salir despedida, rebotar y reverberar contra la pared es inútil. Conectada se halla al ordenador, atada y abocada pues al silencio nocturno solo queda ensuciada por el fugaz ruido con el que las solitarias motos enturbian la brisa que recorre la avenida.
Las letras se resisten y forcejean, animadas por su instinto vital que las conduce al sueño, la pausa, el fin.
Stand by reclaman las ideas, punto muerto indefinido, prórroga extendida y alto el fuego exigido. Dolor de cabeza que ralentiza y monotoniza la espera. El sueño toma forma y se presenta, con chaqueta gastada y corbata manchada, dispuesto a negociar.
Confunde y aturde, gana la partida, vence al vencido y escapa, ágil, cual forajido.
Compungido y asolado,
devastado, cae inerte, a su lado.

Cuando estés en vena

Posted by Fernando Alcalá-Zamora | Posted in , , | Posted on 02:26

4



-Concierto en Granada el día 30!



-Me apunto!, a quién vamos a ver?



-Quique González.



Esta es la simple, clara y convencida conversación que mantuve para decidirme a viajar una vez más a esa ciudad a la que me creía irrevocablemente destinado este año. No pudo ser así y los utópicos sueños que dilucidábamos entre examen y examen del ya lejano curso pasado tuvieron que ser emplazados a ocasiones extraordinarias como la que se me presentaba.



Así, la acción una vez más se vería trasladada en primer lugar a la vecina ciudad de Atarfe y, más concretamente, al coliseo que tan familiar se nos hace. No por ello conseguíamos evitar dejarnos contagiar por la gélida noche granadina y los peores augurios sobre la falta de ambiente que se abalanzaban sobre nosotros. La desconfianza por suerte quedó disipada al entrar a la reconvertida plaza que se nos presentaba como una acogedora sala de conciertos.



Los que me conocen bien saben que mi debilidad por ese pequeño instrumento que queda camuflado a la vista con las simples palmas de las manos a veces raya la obsesión, pero basta una leve sucesión de dos notas de armónica para convencerme. El cantautor que esta noche subía al escenario del Coliseo Club parecía saber de mi debilidad puesto que abrió la noche con un íntimo tema acompañado por su fiel guitarra acústica y, sí, la implacable y melodiosa armónica, convenciéndome desde el primer instante.



Nada de saltos ni frenéticos bailes incontrolados, la velada se presentaba para ser saboreada con pausa (acompañada a poder ser con un Daiquiri Blues), dejando las notas flotar libres al aire. El repertorio, magistralmente escogido e interpretado, consiguió redondear la noche acertando con cada una de las piezas en el momento preciso, valiéndose de la intensidad justa y necesaria.



Aún con un corte marcadamente tranquilo y pausado, los vítores escaparon incluso de los más sosegados oyentes cuando Quique invitó a César Pop como colaborador de lujo para compartir unos minutos frente al privilegiado público.



Así, el pedal steel, la guitarra, contrabajo y demás aliados dejaron de rasgar la ya más cálida noche y, con el apagado de luces nos vimos emplazados a la mágica atmósfera de los pubs granadinos.



Con una compañía insuperable de la que son culpables Ana, Olalla y Álvaro (ni la lluvia se resistió a hacer acto de presencia), cerramos la noche entre cervezas y con la grata sorpresa de encontrar en uno de los desgastados y pequeños pubs que desprenden misticismo por los cuatros costados a los protagonistas de la noche, Quique González y César Pop, con los que pudimos intercambiar opiniones para poner punto y final a una nueva aventura de las que tanto me atraen.

Eternas vigilantes

Posted by Fernando Alcalá-Zamora | Posted in , , | Posted on 01:40

0

Penumbra. El sol dijo basta y comenzó su rutinaria escapada tras las cornisas de los edificios que flanqueaban mi caminar. Los húmedos y desgastados adoquines que tanto han visto y sufrido marcan el ritmo con el contacto de los indecisos pasos que parecen guiarme instintivamente. Perdido en mis dudas y reflexiones vislumbro el protocolo milenario mediante el cual los últimos rayos de luz saludan y dejan paso a sus artificiales primos que perezosamente se encienden en todo el entramado de calles de la ciudad, en el preciso instante en el que las sombras creían apoderarse de los viandantes.



La desigual calzada me hizo volver en mí cuando estaba a punto de saborear la polvorosa superficie de piedra. No era sino su grito desesperado hacia quienes mantienen su cabeza alzada ante el magnífico legado que el Imperio Romano dejó en las calles de Florencia y se muestran intransigentes a agradecer, al menos durante dos fracciones de segundo, al majestuoso desfile de alineadas rocas talladas la labor sin precedentes que nos permite disfrutar de lo que se alza sobre ellas.



Así, y con unos cuantos tropiezos y resbalones a mis espaldas, el leve salpicar del agua acompañado de unos sencillos acordes de guitarra llegaron a mis oídos de forma fluida, amortiguados por la implacable multitud que se encontraba en la confluencia de recorridos de la plaza y proseguía su discurrir.



El espontáneo músico agradeció mi inesperada atención y atendió la sugerencia que le lancé. Las rasgadas cuerdas vibraron y la atmósfera quedó impregnada de la melodiosa Stairway to Heaven.



Con la seguridad que me aportó la idílica escena, me dejé guiar y guiñé a mis leales compañeras de viaje, acomodándome en la dura superficie aún convaleciente de la batalla que minutos antes le había declarado el líquido elemento caído del cielo. El cansancio me aturdió y, acompañado por la sucesión de notas musicales que Jimmy Page y Robert Plant nos legaron, caí rendido y seguí la senda que Morfeo trazó para mí en aquella noche italiana.

Apoteosis en Sevilla

Posted by Fernando Alcalá-Zamora | Posted in , , | Posted on 10:00

0

Como en lo que llevamos de verano no he estado todo lo inspirado que deseaba me permitiré la licencia de excusarme por no haber escrito antes ya que bien es sabido que los grandes eventos que nos acontecen en cualquier ámbito de nuestra rutina necesitan de un tiempo para asentarse, reposar y poder ser digeridos por nuestro cerebro.



Así pues, desempolvo la pluma y la tinta para remitirme al acontecimiento que tuve la suerte de vivir hace justo hoy un mes.



El ya lejano 26 de Junio, cuando nos creíamos derretidos por la inexorable fuerza de los rayos de sol sevillanos, un colegial con gorra incluida y guitarra en mano apareció en el Estadio Olímpico de la Cartuja. Más de uno (donde me incluyo) tuvo que frotarse los ojos, cerrarlos y volverlos a abrir así como pellizcarse ante lo que veíamos. La mítica leyenda del rock Angus Young, corriendo frente a las 62.000 personas que abarrotaban el recinto, se deshizo de un manotazo, o mejor dicho, de un guitarrazo del dicho que clama ‘los años no pasan en balde’



Rock’n’Roll Train, fue la pieza que abrió la noche dejando claro que tampoco han olvidado la fórmula para crear riffs contundentes que hacen saltar estadios enteros.



Sobran las palabras para narrar lo acaecido cuando sonó Back in Black, himno por excelencia de generaciones enteras, tarareado millones de veces por cualquier joven que se precie.



Los australianos pueden permitirse la repetición del setlist cuantas veces quieran ya que quien va a negarse a escuchar en directo temas como Dirty Deeds Done Dirt Cheap, Shoot to Thrill o You shook me all night long.



El ‘joven’ Angus volvió a deleitar con su viejo truco para quedarse en shorts sobre el escenario ante el jolgorio y griterío de los asistentes para posteriormente continuar asegurándose un puesto entre los mejores guitarristas en la historia del rock.



Si la pasión que despierta escuchar en directo T.N.T, Hells Bells o Thunderstruck no es suficiente, el solo de guitarra que rozó los 10 minutos ininterrumpidos de duración terminó por sellar la leyenda, y es que Young subió al Olimpo del Rock literalmente al elevarse en una plataforma giratoria en la calurosa noche de la capital andaluza.



En este punto me gustaría hacer mención al compañero con el que disfrute tan inolvidable concierto, Rafa, que también se vio abocado al uso del babero tras la magistral clase de guitarra que tuvimos la suerte de presenciar a escasos 10 metros de distancia.



La banda formada por los hermanos Young, Brian Johnson, Cliff Williams y Phil Rudd se tomó un merecido respiro antes de saltar por última vez ante el cielo hispalense para cerrar el espectáculo con dos de sus insustituibles señas de identidad.



El virtuoso Angus Young, cuernos rojos iluminados en la cabeza al igual que la mayoría del público, y pirotecnia preparada hicieron estallar y levantar de su asiento al padre más perezoso y a la niña más joven que todavía se preguntaba a donde la habían llevado sus padres.



El épico y archiconocido riff de Highway to Hell nos transportó durante 5 minutos al, nunca mejor dicho, infierno más rockero que puede existir. Hasta los jardineros del recinto tuvieron su particular descenso al infierno tras comprobar el estado en que quedó el césped y es que, ante cerca de 65.000 personas congregadas para tal efecto, no hay nada que hacer.



Con más de uno preocupado por la salud y por el estado de las piernas tras dos horas de saltos continuados, la mítica banda de rock formada en 1973 hizo su particular despedida con la última pieza que quedaba por colocar en el setlist, For those about to Rock (We salute you).



Así concluyó una de las más enfervorizadas noches que la ciudad ha vivido nunca y que ninguno de los presentes podrá olvidar.



La siguiente y última parada de este Black Ice Tour 2010 tuvo lugar en el Estadio San Mamés de Bilbao, donde se dio por finalizada una gira de 170 conciertos que dicen, puede ser la última de la veteranísima banda.








Setlist completo:





    1. Rock N' Roll Train



    2. Hell Ain't a Bad Place to Be



    3. Back in Black



    4. Big Jack



    5. Dirty Deeds Done Dirt Cheap



    6. Shot Down in Flames



    7. Thunderstruck



    8. Black Ice



    9. The Jack



    10. Hells Bells



    11. Shoot to Thrill



    12. War Machine



    13. High Voltage



    14. You Shook Me All Night Long



    15. T.N.T.



    16. Whole Lotta Rosie



    17. Let There Be Rock

Encore:




    1. Highway to Hell



    2. For Those About to Rock (We Salute You)

Cerrado por Vacaciones

Posted by Fernando Alcalá-Zamora | Posted in | Posted on 00:00

0


Desde hoy hasta el día 21 el Blog quedará cerrado por vacaciones. Estaré en Cork, Irlanda, pero seguiré escribiendo para posteriormente ir subiendo nuevas entradas.
Nos vemos pronto!!